Aprendemos a nadar y conducir, pero nadie nos enseña cómo educar. Ser padres, el reto más comprometido al que se enfrenta el ser humano, se torna complicado en los tiempos modernos. Hasta ahora, la neurociencia estaba apartada del mundo educativo, pero estudios recientes demuestran que una de las razones de la peculiar personalidad del adolescente no proviene sólo de las hormonas «sino que existen cambios neurológicos muy importantes de los 13 a los 16 años que justifican el aspecto alterado de los chavales. La adolescencia es el momento de las grandes oportunidades del ser humano, por eso hay que guiar al joven y explicárselo a los padres.
Por su interés reproducimos un extracto de la entrevista con José Antonio Marina aparecida en el diario ABC.